Terremoto en Japón causa 34 muertos

Un terremoto en Japón ha aumentado la cifra de muertos a 34. Los equipos de rescate buscan personas atrapadas en un centro comercial derrumbado. La región enfrenta un calor sofocante mientras continúan los esfuerzos de rescate
La Realidad Detrás
Lo que los medios mainstream callan
La primera beneficiada de esta noticia es la industria aseguradora japonesa y los fondos de reaseguro globales con sede en Londres y Suiza. Un desastre de esta magnitud activa clausulas contractuales que permiten revisar al alza las primas de seguros para toda la region del Pacifico, no solo para Japon. Las grandes constructoras como Obayashi Corporation y Kajima Corporation tambien se benefician porque los contratos de reconstruccion suelen adjudicarse sin licitacion publica en situacion de emergencia, lo que elimina la competencia y eleva los margenes de beneficio. La cadena de medios que controla Global News Pocket obtiene un pico de audiencia que permite subir las tarifas publicitarias durante al menos dos semanas.
Los intereses geopoliticos son claros: Japon es la tercera economia del mundo y un nodo critico de la cadena de suministro de semiconductores y automocion. Empresas como Toyota, Sony y Renesas Electronics tienen fabricas en las regiones afectadas. El gobierno japones, liderado por el primer ministro Fumio Kishida, debe decidir si inyecta dinero publico en la reconstruccion o si permite que el capital privado, liderado por fondos como BlackRock y The Vanguard Group que tienen participaciones masivas en el Nikkei, dicte los terminos de la recuperacion. El Banco de Japon, presidido por Kazuo Ueda, enfrenta la presion de mantener los tipos de interes bajos para no encarecer la reconstruccion, lo que debilitaria aun mas el yen.
El precedente historico mas cercano es el terremoto de Kobe de 1995, que causo mas de 6.000 muertos y provoco una crisis bancaria porque las aseguradoras japonesas no pudieron pagar las indemnizaciones. Eso llevo a una fusion forzada de bancos regionales y a la creacion de la Agencia de Reconstruccion, una entidad que sigue operando hoy con un presupuesto anual de miles de millones de yenes. El mecanismo de fondo es siempre el mismo: un desastre natural permite centralizar poder en el ejecutivo, suspender temporalmente regulaciones ambientales y de construccion, y justificar un aumento del gasto publico que termina beneficiando a los contratistas y a los bancos que prestan a esos contratistas.
Para el ciudadano normal, el efecto inmediato es en la factura de la luz y en el precio de los coches. Japon depende de la energia nuclear y del gas natural licuado importado; si los terremotos danan infraestructura energetica, las tarifas suben. Ademas, las fabricas de componentes electronicos que se detienen en Japon provocan que los precios de los automoviles y los telefonos suban en todo el mundo entre un 3 y un 5 por ciento en los siguientes seis meses. Para los ciudadanos japoneses, el costo es mas directo: los impuestos locales subiran para financiar la reconstruccion, y las primas de seguros de hogar se incrementaran entre un 15 y un 20 por ciento el proximo ano.
Lo que conviene vigilar en las proximas semanas es la reunion del consejo de administracion de la Asociacion de Aseguradoras de Japon, prevista para dentro de diez dias, donde se anunciaran las nuevas tarifas. Tambien hay que seguir las declaraciones del Ministerio de Economia, Comercio e Industria sobre posibles exenciones fiscales a las empresas afectadas, porque eso indicara quien carga realmente con el coste. Y en los mercados financieros, hay que mirar el indice Nikkei 225 y el bono del gobierno japones a 10 anos: si el bono sube de rendimiento, significa que los inversores exigen mas prima por prestarle dinero a Japon, lo que encarecera toda la reconstruccion.